Colectivo Cannabico de Mexico

"Mexican@s al grito de Yerba"

7/10/2006

Movimiento Social Cannabico Mexicano


Juan Garcia Vallejo es un escritor clave para entender el naciente movimiento cannabico en Mexico.El escribio lo que seria el primer pensamiento pacheco contestatario en mexicalpan:el Primer Manifiesto Pacheco escrito en 1985,en el cenit de la epoca de Caro Quintero.

Juan Garcia Vallejo acaba de fundar,bueno hace un an`o,el primer periodico cannabico en Mexico y en America Latina:La Gaceta Cannabica,que en estos dias ya circula su cuarto numero.

El periodismo cannabico en Mexico a comenzado a surgir con mas fuerza y ya se cuentan alrededor de media docena de estas publicaciones verdes:La Gaceta Cannabica,Yerba Libre,El Suplemento Cannabico de Mexico (of course!),Fanzine El Tunel de Damiana,Xochipilli,ademas de esporadicos folletos y hojas informativas.Para checar estas publicaciones picale aqui <--

Debemos resalatar que Generacion,una de las revistas contraculturales en Mexico saco un numero especial dedicado a la Mariguana que agoto todos los ejemplares y que hoy ese numero se vende(si es que te lo llegaran a vender) en mas de $500 varos.Ganeracion saco una reeedicion en 1998,que hoy tambien esta dificial conseguir (con suerte en El Choping y bien carin`oso),es por eso que hace unos dias Generacion acaba de sacar su tercer reeedicion.

A continuacion,las palabras de Juan Pablo Garcia Vallejo en la presentacion de la tercer edicion de Generacion:numero especial de Marihuana


Notas sobre el naciente Movimiento Social Cannábico Mexicano


Cada vez hay más jóvenes, cada año se produce más mariguana, cada año se gasta más presupuesto, cada año aumentan los muertos por la guerra contra el narcotráfico y cada año también crece el número de consumidores activos, ex consumidores y simpatizantes que defienden el consumo de esta planta ilegal. Y también hay más literatura sobre las drogas y dentro de la prensa underground, tiene un lugar destacado el número de la revista Generación dedicado a la marihuana. Del que ahora presentamos su tercera edición, algo muy raro en el mundo del periodismo cultural contestatario en México.

Quizás porque con ese número se visibilizó la problemática del consumo de drogas y la franca derrota de la Guerra contra las Drogas impuesta por Estados Unidos, pero este número es importante dentro del naciente Movimiento Social Cannábico Mexicano (MSCM) al divulgar algunos de los argumentos principales para la legalización de la marihuana.

De inicio es necesario destacar la des-tabuización de la cuestión de la droga y la búsqueda de una tolerancia social del consumo recreativo, y ya desde los años 1990 se han incrementado propuestas también para su uso medicinal, estético, gastronómico, energético, industrial y ecológico. Una des-tabuización que rebase la doble moral tradicional que pregona la peligrosidad de las drogas ilegales cuando fomenta el consumo en masa de drogas legales. Una des-tabuización necesaria porque a pesar de que la sociedad mexicana proviene de una sociedad mesoamericana enteógena, en el siglo XX le da por controlar, perseguir y reprimir a los consumidores de marihuana.

La cultura del cannabis o cultura de la droga, porque es la que más se consume, es la que apoya y promueve el consumo de la planta, propone una imagen positiva y beneficiosa de la planta amiga. Es decir pasar de la visión negativa y satanizada de la planta a la tolerancia social de sus consumos, de sus múltiples usos y beneficios sociales.

Y esta visión positiva de la marihuana es producto de la aparición de un nuevo tipo de consumidores, no los que la enarbolaron como símbolo de protesta y rebeldía en los años 1960, sino ahora como ciudadanos y parte de los Nuevos Movimientos Sociales Emergentes, los consumidores activos y simpatizantes que luchan por la legalización de la marihuana.

Otro elemento que da importancia a este número sobre la marihuana es que se produjo en la fase de des-organización de los carteles del narco a fines de los años 1980, de la distopía del narcotráfico como dice Stuart Walton: una distopía con mucha violencia callejera, mucha represión social, mucha corrupción de las instituciones encargadas de hacer justicia, del aparato militar y del holocausto del narco que lleva más de 400 mil muertos por las vendetas y guerras entre sicarios para conquistar plazas de almacenamiento y distribución de drogas. Una distopía del narco que ahora políticamente correcto se le llama un poder fáctico. No se le puede derrotar pero ahí está.

Con este número Generación se pronuncia a favor de la legalización de la marihuana, es decir, por el libre cultivo, distribución y consumo de la marihuana y sus productos. Aunque ésta se confunde casi siempre con la despenalización que se refiere a la búsqueda de la reforma de las leyes para una reducción de penas por dosis de posesión para uso personal a multas administrativas o terapia médica en vez de pérdida de la libertad. O con la des-criminalización, es decir, sí hablar de drogas, de la cultura de la droga particularmente pero no ya desde la perspectiva judicial, médica o moralista.

Otro elemento fundamental de la cultura del cannabis es el de la des-estigmatización de la planta y de sus consumidores. Pues la imagen social negativa de la marihuana y el marihuano como consumidor nacen a mediados del siglo XIX, como una categoría social discriminatoria, marginalizante y despectiva.

Estigmatización negativa adjudicada a individuos de los sectores sociales más bajos que consumían marihuana como barrenderos, soldados, toda la legión de léperos urbanos. Se usa para dominar y controlar a estos sectores y se crea un estigma social desvalorizado, negativo, asociado a la violencia y la criminalidad.

Ahora el ambiente es completamente distinto y el nuevo consumidor activo de marihuana demanda una revalorización de una identidad social desvalorizada del marihuano. Este nuevo consumidor activo defiende su consumo de marihuana no solo desde su aspecto de simple consumidor sino como ciudadano en una democracia que aun mantiene en la ilegalidad tal producto, no acepta que se les considere delincuentes potenciales ni sujetos proclives a la violencia. Y estos activistas cannábicos promueven una visibilización digna de los consumidores y el respeto por el patrimonio cultural de este grupo social emergente, es decir, todos la producción cultural que tiene que ver con la marihuana. Corridos, películas, canciones, literatura, poesía, artes plásticas y nuevas tecnologías, rituales tr4adicionales indígenas.

Esto ayuda a la construcción de una identidad cannábica colectiva y la recuperación de la historia social regional o nacional de este grupo social para construir un discurso pro-cannabis conforme a los objetivos y tiempos del movimiento social cannábico mexicano.

Este movimiento tiene como objetivo principal difundir una definición social de la marihuana distinta a la opinión moralizante dominante y dar existencia pública al nuevo derecho de consumir cannabis.

Estas cosas son necesarias en este ambiente enmarcado por el discurso de la diversidad social y cultural, esta ultima nos dice que todos comemos, bailamos, nos vestimos, nos drogamos pero de forma distinta. Esta pluralidad de comportamientos da como resultado una diversidad de conciencias en cuanto al consumo de drogas.

Stuard Walton señala que la diversidad de conciencias son: La embriaguez donde incluye la marihuana, los estados estáticos chamánicos, la estimulación neuronal intensa. Esta diversidad de conciencias tiene que ser igual o parecida a la diversidad sexual, étnica o religiosa en cuanto a la igualdad de derechos humanos, sociales, económicos, culturales. Esta diversidad de conciencias con drogas nos hace más identificable a la ideología dominante prohibicionista, al ideal de abstinencia colectiva o a la sobriedad racional moralista todas están en contra del uso recreativo de drogas ilegales.

La revista Generación es una referencia indispensable en le naciente movimiento social cannábico mexicano y su trabajo en la reunión de firmas de personalidades de la cultura para que se manifestaran a favor de la despenalización de las drogas.

Finalmente describiré a otros protagonistas del movimiento cañamista, siguiendo la propuesta de los doctores Calafat y compañía, que escribieron en el año 2000, Estrategias y organización de la cultura pro-cannabis. En el cual nos dicen que al movimiento esta integrado por: profetas, los sacerdotes, los técnicos, las asociaciones, los consumidores y los medios de comunicación.

Los profetas son los consumidores famosos de cannabis o personalidades de la cultura que se han manifestado a favor de la legalización: Diego Rivera, Frida Khalo. José Agustín, Tin Tan, Alex Lora, William Burroughs, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Patricia Mercado, el subcomandante Marcos, etc.

Entre los sacerdotes están gentes post-68 y vinculados a ala ideología libertaria, profesionistas que se convierten en puntos de referencia por sus estudios de las drogas como ejemplos están Luis Astorga Almanza de IIS, Ricardo Pérez Monfort de IIH, el psicoanalista Salvador Roquet, Jorge García Robles, José Luis Valenzuela de El Colegio de la Frontera Norte, etc. Entre los extranjeros están Antonio Escohotado, Thomas Szasz, Fernando Savater, Terence McKenna… quien afirmaba que todos tenemos derecho a un viaje al menos en la vida.

En los técnicos son profesionales sociólogos, antropólogos, psicólogos que trabajan en instituciones y vinculados con los colectivos de consumidores para dar asesoría psicológica y médica, terapias alternativas y algunos médicos abocados a comprobar el potencial terapéutico de la cannabis, como el doctor Elías Moreno que receta cannabis a sus pacientes, o el doctor Óscar Prospero de la UNAM…

Las asociaciones son grupos de consumidores activos que se organizan y unen para defender la sustancia, divulgar sus propuestas a toda la sociedad, buscar el apoyo social, abrir foros de discusión para los sacerdotes, es decir, decir su verdad sobre la cannabis, y buscar su legalización… ejemplo de estas es la Asociación Mexicana de Estudios de la Cannabis surgida en 2001 y que en este año ya tiene su registro legal como asociación civil, la asociación Convivencia y espacio público AC y otras organizaciones culturales y ecologistas…

Los consumidores, una minoría de consumidores activos y una gran mayoría de consumidores pasivos o vergonzantes para los cuales el estigma, el tabú, la prohibición y la represión a la sustancia y sus consumidores son algo más que normal. Los consumidores activos son agentes divulgadores de la cultura cannábica y son partidarios de una tolerancia social al consumo de marihuana.Crean los colectivos de consumidores que favorecen la divulgación de las actividades relacionadas con la cultura cannábica…

Los medios de comunicación independientes o alternativos son periódicos y revistas contraculturales que difunden los valores libertarios de la contracultura como la libertad, autonomía, el anti-autoritarismo, la innovación y promover el cambio social e individual de los consumidores…ejemplo de estas son Generación, La Guillotina, La Tinta Suelta, el Fanzine Suplemento Cannábico, el periódico Yerba Libre, el periódico Gaceta Cannábica, las radios libres, las páginas web como vivecondrogas.com, la página de Karina Malpica, el blog del Suplemento Cannábico, la reciente página web de la AMECA etc…

Con todo esto ya podemos ver cual es la importancia de reeditar el número monográfico de la revista Generación sobre la marihuana que se hizo en el ya lejano año de 1989, sigue siendo la publicación más difundida dedicada al tema y que ahora presentamos con algunas colaboraciones más actualizadas y que se las recomendamos e invitamos a leer.

Juan Pablo Garcia Vallejo
8 de julio de 2006

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